Archivos Mensuales: junio 2013

Nuevas miradas: Alejandro Cartagena

Terminamos este repaso semanal que hemos dado a los seleccionados en Descubrimientos de PhotoEspaña 2013, deteniéndonos en un nombre que no es precisamente un “descubrimiento”, ya que el fotógrafo Alejandro Cartagena (1977, República Dominicana) lleva tiempo haciéndose un acertado hueco dentro de la escena contemporánea. En este caso, la serie que presentó fue “Los car poolers”, un trabajo conocido del artista dominicano, que expone así:

“Este proyecto presenta una visión peculiar de cómo el car-pooling es practicado por trabajadores en México. Me interesaba documentar dicha práctica porque echa luz sobre las consecuencias del crecimiento desmedido de nuestras ciudades. Vivir en colonias nuevas resulta una contradicción para muchos de sus habitantes. Si bien es cierto que logran hacerse de un patrimonio, el costo de vivir ahí y de mantener el lugar es altísimo. Estas imágenes son por último una reflexión sobre las condiciones de trabajo de muchos mexicanos y su invisibilidad en una sociedad en crisis.”

Original y sencilla idea, correctamente ejecutada y serializada, que pone de manifiesto una de esas diarias y cotidianas situaciones, que sirven para describir la realidad de una sociedad. En buena parte, sería una continuación también de las anteriores series de Alejandro Cartagena, centradas en el paisaje y su transformación, como “Suburbia Mexicana”, pero aquí concretándolo en la situación de esos trabajadores que deben realizar largos desplazamientos para recalar en su puesto laboral. Un proyecto que no tiene la complejidad de “Suburbia”, pero que es de esas ideas precisas y bien definidas, que siempre resultan agradables de ver.

alejandro-cartagena-01

alejandro-cartagena-02

alejandro-cartagena-03

alejandro-cartagena-04

alejandro-cartagena-05

alejandro-cartagena-06

Todas las fotografías © Alejandro Cartagena

Anuncios

Extrañados: William Eggleston para Marc Jacobs

Sí, el célebre William Eggleston (1939, Memphis) realizó una campaña publicitaria para Marc Jacobs en Purple Magazine, pero no detrás de la cámara, sino delante. El fotógrafo de Memphis se puso en 2007 a la órdenes de Juergen Teller (1964, Alemania), y junto a la actriz Charlotte Rampling protagonizaron esta estilosa producción. También aparece la actriz Dakota Fanning, haciendo de hija (o nieta) de Eggleston. El alemán Jurgen Teller es el fotógrafo preferido de Marc Jacobs, y siempre intentan sorprender en cada campaña en la que han trabajado juntos. Y qué mejor que William Eggleston, siempre elegante, pero a la vez moderno, para poner una buena dosis de distinción, dentro del estilo “instantáneo” de Teller.

william-eggleston-marc-jacobs-juergen-teller-01

MJ147047_15

MJ147047_12

MJ147539_07

william-eggleston-marc-jacobs-juergen-teller-05

MJ147047_06

william-eggleston-marc-jacobs-juergen-teller-07

Chris Killip, el fotógrafo de la “era Thatcher”

Después de establecer un diálogo hace unas semanas entre el trabajo de Tony Ray-Jones y Martin Parr, vamos a detenernos hoy en otro fotógrafo inglés de la misma generación. Se trata de Chris Killip (1946, Isla de Man, Inglaterra), uno de los nombres imprescindibles de la fotografía contemporánea británica. Podríamos decir que Killip ha quedado para la historia como el narrador fotográfico de la Inglaterra de los duros años 80, como Kean Loach lo ha sido a nivel cinematográfico. A diferencia de Tony Ray-Jones o Martin Parr, en Chris Killip no encontramos ese guiño mordaz, o ese giro visual ácido. Sus imágenes son francas y crudas, pero ricas, simbólicas y honestas. El fotolibro “In Flagrante”, publicado en 1988 y considerado uno de los mejores libros fotográficos de los 80, recoge su trabajo más interesante, el que retrata el “thatcherismo” en su más doliente cara, el de la clase trabajadora que veía como su modo de vida se apagaba sin ninguna consideración ni misericordia. El reflejo de un sector de la población golpeado de forma implacable por el nuevo liberalismo, y que aparece en las fotografías de Killip con un aspecto orgulloso, pero taciturno y derrotado. El realismo del fotógrafo inglés está cargado de subjetividad, de emotividad y lirismo, con un tratamiento respetuoso y con un fuerte aroma a nostalgia.

chris-killip-01

chris-killip-02

chris-killip-03

chris-killip-04

chris-killip-05

chris-killip-06

chris-killip-07

chris-killip-08

Todas las fotografías © Chris Killip

La frase fotográfica de los martes, por Bert Stern

“Cuando un retrato evoca un sentimiento, entonces lo has conseguido. La técnica no es realmente importante. Lo que yo quiero es atrapar un momento increíble.”

Bert Stern.

bert-stern-marily-monroe

© Bert Stern

Nuevas miradas: Nancy Newberry

Ya se conoce el ganador de la edición 2013 del Premio Descubrimientos de Photoespaña. Se trata de la fotógrafa Nancy Newberry, con el proyecto titulado “A medio camino de la región central”. Así define la autora esta serie:

“A medio camino de la región central explora un estado de ánimo y un sentido de lugar. Fotografiada en Texas, esta investigación iconográfica cuestiona la relación entre el pasado y el futuro. Usando mi fascinación constante por las insignias, mi interés va más allá de lo puramente documental. Cada realidad semi-autobiográfica está compuesta por escenas conectadas de elaborados mitos interiorizados. Estoy interesada en la complejidad entre el individuo y la cultura, donde el coro de los sueños y la realidad parecen habitar el mismo espacio cotidiano. —– Interesada en los extraños rituales de la vida cotidiana, el trabajo de Nancy Newberry a menudo explora la interacción entre la individualidad y la afiliación social.”

Después de estas semanas últimas dedicadas a contemplar las fotografías de varios de los seleccionados, y una vez que se conoce a la premiada, nos vamos a detener en este proyecto de Nancy Newberry. Un trabajo muy simbólico, donde las fotografías de paisaje, interiores y exteriores, se suceden junto a imágenes escenificadas, donde los retratados adoptan una pose reflexiva, y muchas veces oculta entre sombras, a modo de reflejo tal vez de supuestas contradicciones, dentro de ese lugar tan inhóspito, y a la vez tan profundamente norteamericano, que es Texas. Es un proyecto muy contemporáneo, bien facturado, pero que recuerda en verdad a algo ya visto con anterioridad.

nancy-newberry-01

nancy-newberry-02

nancy-newberry-03

nancy-newberry-04

nancy-newberry-05

nancy-newberry-06

nancy-newberry-07

nancy-newberry-08

nancy-newberry-09

nancy-newberry-10

nancy-newberry-11

nancy-newberry-12

nancy-newberry-13

Todas las fotografías © Nancy Newberry

Carlos Pérez Siquier, Premio Bartolomé Ros de PhotoEspaña 2013

Desgraciadamente el mundo de la cultura no tiene buena memoria en relación a la fotografía. Los grandes nombres de la fotografía española apenas merecen unas líneas en los libros oficiales de arte, y a pesar de la popularidad de la que goza ahora mismo, sigue costando que los organismos culturales de este país la pongan en el lugar que le corresponde. Premios como los de PhotoEspaña sirven al menos para recuperar a los autores que forman parte ya de la historia visual del siglo XX. Este año, el Premio Bartolomé Ros 2013, que se otorga a una personalidad fotográfica española, ha ido a parar al almeriense Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930), figura clave de nuestra fotografía del siglo pasado, y que ya recibió el Premio Nacional en 2003.

En primer lugar, bien merecido por su posición como cofundador en 1956 de AFAL (Asociación Fotográfica Almeriense), así como de la revista del mismo nombre, que aglutinó en torno suyo a los fotógrafos más importantes del momento, como Oriol Maspons, Ricard Terré, Cualladó, Ontañón, Miserachs, o Paco Gómez, y a los que sirvió de plataforma de lo que se denominó nueva fotografía documental española.

Y, no menos importante, porque Pérez Siquier fue capaz de crearse una personalidad única, original, diferente a todos los fotógrafos de su generación. Comenzando en blanco y negro, y un tratamiento de la realidad que le acercaba al neorrealismo italiano, en su trabajo sobre el barrio almeriense de La Chanca, el artista andaluz alcanzó su madurez cuando se pasó al color a partir de los años 60, creando imágenes gráficas, saturadas, influidas por el pop-art, que han formado la parte más conocida de su carrera. Le gusta jugar con los elementos, con el recorte de la realidad, hasta convertirlo en ocasiones en una abstracción de forma y color.

carlos-perez-siquier-00

carlos-perez-siquier-01

carlos-perez-siquier-02

carlos-perez-siquier-03

carlos-perez-siquier-04

carlos-perez-siquier-05

COLECTANIA-R152

carlos-perez-siquier-07

Todas las fotografías © Carlos Pérez Siquier

La frase fotográfica de los martes, por August Sander

“Nunca hago nada para que una persona salga mal en una fotografía. Ellos lo hacen por si mismos. El retrato es tu espejo. Eres tú.”

August Sander.

Young Farmer 1912-3 by August Sander 1876-1964

© August Sander

Exposición “Seres Poéticos”, en el Centro de Arte Moderno

Rompo por un día el habitual desarrollo de este blog para invitaros a la exposición “Seres Poéticos”, que se inaugurará este jueves, 20 de Junio, en el Centro de Arte Moderno, en Madrid (calle Galileo, 52). Fotografías realizadas por la persona responsable de este espacio para la fotografía que es Oda a Niepce, que soy yo, David García-Amaya. Espero que podáis visitar la exposición.

cartelserespoeticosbaja

“La dualidad del asombro es irreductible al azar. David mira y la gracia de la naturaleza, la evolución inteligente de su casualidad, se traduce en materia visible de lo otro, una resemantización de lo desapercibido, la inclusión de la personalidad emotiva en los decorados críticos de lo cotidiano. Esa es la narración paralela, lo literariamente afín al poeta aislado en la figuración de su perfil de mito, en la verosimilitud de su presencia en los espejos sin reflejo de las fotografías de David García-Amaya. La realidad tiene pies de abanico para hacer caminar al viento, un colador de café se convierte en episodio del insomnio en los peldaños de la escalerilla de Jacob, el columpio caliente lleva el equipaje repleto de bombillas fundidas…Sucesos irrepetibles en lo que fuera lo que fuese la poesía, el afuera de las maravillosas cabezas de estos poetas que recargan de materia luminosa el universo con la súbita imaginación de sus incendios en la sombra de lo real. Lo que ve David no es lo que ve el espectador amante del retrato, sino el milagro con el que algún don misterioso comienza de nuevo la bella y más justa creación del mundo invisible, lo que en su verdad es, lo que son, literalmente emocionantes, persuasivos, estos seres poéticos”.

Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Poesía

“Seres Poéticos” tiene la intención de unir y mezclar la fotografía con la poesía, dos formas de expresión artística que tienen fuertes lazos de unión, en el sentido de que apelan a los sentimientos más internos, y necesitan de una interacción emotiva con el espectador o lector.

El proyecto se basa en tres pilares: un retrato, una fotografía de contexto y un poema del escritor. Un retrato de corte clásico que une a todos los escogidos, y una imagen de su casa, de su contexto vital, como prolongación de la identidad del mismo, y que a la vez sirve para crear un contraste a veces confuso y otras veces clarificador en relación a la actitud y el gesto del retratado. Una pose que une el arte eterno y clásico de la poesía, con la permanencia de la poesía en el mundo contemporáneo y actual, que pueden reflejar las otras imágenes. Y entre ambas fotografías, creando una unión y un lazo entre ambas, un poema del escritor, que de alguna manera puede provocar en el espectador un juego mental en la búsqueda de una conexión interna entre escritor, contexto y texto.

Al final, la fotografía es un fotograma fijo, un momento detenido en el tiempo, que sin duda existió, fue real, pero del que no tenemos más pruebas, más explicaciones que las que podamos sacar de un aspecto, de una mirada o de un objeto. Y en base a ello, construimos un significado, nuestro significado, que puede ser tan verdadero como como queramos creernos que lo sea, ya que al final se trata de nuestra interpretación, que es el resultado de un cúmulo de vivencias internas.

La fotografía comparte con la poesía su brevedad, su economía de elementos, lo que redunda en ambos casos en una profunda riqueza simbólica, una intensidad que puede ser más o menos sutil, pero de la que se sirve el autor para sintetizar emociones y pensamientos que intentan trascender la esfera individual para conectar con la singularidad del otro. En este sentido, los poetas y los fotógrafos, conviven ahora entre lo visual, lo real y lo figurativo, jugando con mundos que por muy real que sea lo que contemplamos dentro de una imagen fotográfica, siempre tendrá la mano detrás de un creador que ha seleccionado y aislado una porción de la realidad. Al igual que el poeta, que elige, reúne palabras, creando significados y nuevos caminos a partir de lo ya existente y comprobado.

Una de las artes creativas más jóvenes que tenemos, la fotografía, y el arte clásico de la poesía, pero que pervive en nuevas generaciones de escritores dispuestos a continuar una tradición expresiva que nace de lo más profundo, y que podemos contemplar en este proyecto. Entre los poetas jóvenes presentes hay ganadores de los premios de poesía más importantes de España, como los Premios Adonáis, Luis Rosales, Ojo Crítico, Hiperión, Blas de Otero, Poesía Joven de Radio 3, Arte Joven de la Comunidad de Madrid, La Voz más Joven de Cajamadrid…

anagorria

evachinchilla

gonzaloescarpa

joaquinperezazaustre

Todas las fotografías © David García-Amaya

Nuevas miradas: Rubén García Felices

Rubén García Felices (Almería, 1975) es otro de los fotógrafos seleccionados para Descubrimientos de PhotoEspaña 2013. Y lo ha sido seguramente con el trabajo más contundente y provocador de todos. Una serie de retratos de prostitutas y clientes del “barrio rojo” de Almería, fotografiados completamente desnudos. Cuerpos escuálidos, con las cicatrices de una vida dura, se nos presentan frontalmente, y de forma sincera, para ser observados. De manera tan cruda, que seguramente muchos espectadores sentirán un rápido deseo de retirar la vista de estas fotografías. Así define su obra Rubén García Felices:

“En “Prostitución. Retratos de una vida en la calle” documento a través de retratos y entrevistas la prostitución callejera en la ciudad de Almería, concretamente en los barrios de El Puche y Pescadería. Para ello, me meto en el meollo y tomo confianza con las protagonistas, retratando sin pudor en plena vía pública a las trabajadoras del sexo, y así como también a algunos de sus amigos, clientes y protectores; los cuales, muestro desnudos o semidesnudos, posando de pie frente a la cámara, en un contexto mínimo.”

La serie inmediatamente nos trae a la memoria el trabajo de Boris Mikhailov, aunque aquí los retratos son estéticamente más clásicos y posados, y en el fotógrafo ucraniano el trabajo es más extenso y profundo, bien es cierto que el trabajo de Ruben García está inacabado. Será interesante ver hacia donde desemboca. Lo que sí podemos observar es que algunas de las imágenes no casan con el resto, y más parecen propias de un reportaje documental de carácter social, que de un proyecto de este tipo. El tratamiento de varias fotografías también parece excesivo, aunque está acorde con el resto de los proyectos que podemos contemplar en su web. En este sentido, esperemos que siga por la senda que ha mostrado en Descubrimientos.

ruben-garcia-prostitucion-01 ruben-garcia-prostitucion-02

ruben-garcia-prostitucion-03 ruben-garcia-prostitucion-04

ruben-garcia-prostitucion-05 ruben-garcia-prostitucion-06

ruben-garcia-prostitucion-07

ruben-garcia-prostitucion-08

ruben-garcia-prostitucion-09

ruben-garcia-prostitucion-10

ruben-garcia-prostitucion-11 ruben-garcia-prostitucion-12

ruben-garcia-prostitucion-13 ruben-garcia-prostitucion-14

Todas las fotografías © Rubén García Felices

Raíces: André Kertész y Chema Madoz

Chema Madoz (1958) y el surrealismo, el mundo donde todo parece fuera de sitio, pero a la vez consigue encajar, jugando con el significado supuesto y el significante dado. Si existe un referente visual para las imágenes de uno de los fotógrafos españoles de referencia, éste estaría ubicado en el movimiento vanguardista surgido en París en la década de los 20 del siglo pasado. El surrealismo, heredero del dadaísmo, continuó su línea de subversión, aunque encauzada  en unos parámetros estéticos más artísticos, pero también tremendamente provocadores. Agitadores de mentes, intentaron sacudir la moral conservadora tras el desastre de la Gran Guerra, dejando su huella en el mundo del arte para siempre.

A pesar de tratarse de un movimiento fundamentalmente literario en sus inicios, teniendo al escritor André Breton como alma iniciática, el surrealismo pronto caló en otras áreas artísticas, como la pintura y el cine. E, inevitablemente, la fotografía también se vio impregnada por esos nuevos aires, incluso comenzando por reconocer un trabajo previo al mismo movimiento, como el de Eugène Atget, una obra donde muchos adalides de él, reconocieron los principios básicos del surrealismo.  Y, en verdad, la fotografía, con la capacidad que tiene de alterar y subvertir los significados de todo lo que aparece dentro de ella, con su forma de descontextualizar elementos, personas y formas, es perfecta para trastocar la realidad, para crear un nuevo mundo más allá de lo material, sin ataduras, sin limitaciones, tal y como pretendía el surrealismo.

Uno de los fotógrafos que abrazó el surrealismo fue el húngaro André Kertész (1894-1985), que llegando a París en 1925, inevitablemente experimentó con la cámara fotográfica, como tantos artistas de las vanguardias europeas, intentando probar nuevas formas de contemplar el mundo. Así, son famosas sus distorsiones de cuerpos desnudos, creadas con espejos cóncavos y convexos. Pero, donde nos vamos a detener, para enlazarlo con el posterior trabajo de Chema Madoz, es en otro tipo de imágenes de Kertész, donde el fotógrafo húngaro buscó la sencillez de elementos, pero la riqueza visual y evocadora. Precisamente, una de las características de Madoz. Y, aunque el artista madrileño ha desarrollado un mundo propio, en gran parte desde la creación de nuevos elementos partiendo de la realidad existente, sí es cierto que podríamos establecer un lazo con varias obras de Kertész, empezando por la famosa fotografía del tenedor sobre el plato, que en el trabajo de Madoz, se convierte en una sombra, proyectada desde una cuchara. Kertész no inventa ningún objeto nuevo, como Madoz, si no que aprovecha la realidad para jugar con ella, y transformarla exprimiendo las posibilidades de la fotografía.

Andre-Kertesz-00

© André Kertész

Andre-Kertesz-01

© André Kertész

Andre-Kertesz-02

© André Kertész

Andre-Kertesz-03

© André Kertész

Andre-Kertesz-04

© André Kertész

Andre-Kertesz-05

© André Kertész

Andre-Kertesz-06

© André Kertész

Andre-Kertesz-07

© André Kertész

Andre-Kertesz-08

© André Kertész

Kertész fue más un fotógrafo total, experimental, pero con miras muy amplias, hacia afuera, mientras que Chema Madoz ha ido cincelando su carrera hacia dentro, enriqueciendo su discurso, de una forma casi literaria y poética, y con una estética inconfundible.

madoz

© Chema Madoz

madoz2

© Chema Madoz

madoz04

© Chema Madoz

madoz06

© Chema Madoz

madoz07

© Chema Madoz

madoz08 madoz09

© Chema Madoz

madoz20

© Chema Madoz

164MUSEO NAVARRA-30'

© Chema Madoz

madoz24

© Chema Madoz

madoz35

© Chema Madoz